VI. Sobrecargos; clave para inducir el colapso de Interjet
- Staff/ISL
- 3 abr
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Actualizado: 20 abr

ISL/Staff
La "extracción" masiva de sobrecargos, orquestada por Aeroméxico, tuvo un impacto crítico y directo en la capacidad operativa de Interjet. La acción nunca se debió a una ampliación legítima derivada del aumento de las capacidades operativas de Aeroméxico, pues cuando hizo esa contrataión masiva, la aerolínea del caballero aguila vivía uno de sus peores momentos financieros y de operación. Estaba, literalmente, a la baja en el mercado de la aviación comercial, pues llevaba años de retroceso en ingresos y pérdidas, por lo que en lugar de expandir su presencia en número de vuelos y rutas, estaba en un ajuste de repliegue. En esas condiciones, la contratación masiva de sobrecargos sólo podía tener un objetivo: era la primera acción de un plan global diseñado para afectar de manera directa, la operación del competidor que para ese momento había arrancado a Aeroméxico al menos el 20% del mercado de la aviación comercial en el país. Así, contratar sobrecargos de Interjet de forma masiva, en un momento de reducción de operaciones y además, con esa contratación condicionada a omitir la notificación previa de renuncia al patrón vigente, Interjet, era una maniobra diseñada para forzar la cancelación y el retraso de sus vuelos del competidor.
Los efectos principales en la operación de contratación masiva de sobrecargos fueron:
Imposibilidad normativa de despegar. Debido a las regulaciones de aviación que prohíben que un vuelo opere si la tripulación no está completa por razones de seguridad, la falta de sobrecargos impidió que muchos aviones de Interjet pudieran realizar sus despegues programados, o que lo hicieran de manera puntual.
Cancelaciones masivas en temporadas altas. La maniobra de extracción de sobrecargos se intensificó en meses clave de 2019 (como julio y agosto). El objetivo era asegurar el mayor daño posible a Interjet al provocar que fuera en las temporadas de mayor demanda, diciembre-enero de 2019-2020, la aerolínea no tuviera más remedio que cancelar vuelos ante la falta de personal suficiente para despegar.
Afectación a miles de pasajeros. El daño provocado se puede inferir con el análisis de los número en un periodo específico. La extracción de sobrecargos fue la causa principal, por ejemplo, de la cancelación y demora de 155 vuelos en una sola semana de agosto de 2019, lo que afectó a más de 21 mil personas, sólo en ese periodo.
Sobrecarga de trabajo para el personal remanente. Los trabajadores que permanecieron en la empresa enfrentaron jornadas laborales excesivas de seis días de trabajo por uno de descanso, o incluso periodos sin descanso alguno. Se trataba de un intento desesperado por cubrir los vuelos y evitar más cancelaciones porque rápidamente advirtieron lo que ocurría y la clase de amenaza que pesaba sobre fuente de trabajo.
Daño reputacional y táctico. Justo como lo pretendían al orquestar la embestida contra Interjet, la falta de tripulación repentina creó una percepción de informalidad, ineficacia y ausencia de profesionalismo de la aerolínea ante el público usuario. Esa situación fue aprovechada por Televisa para amplificar, primero la difusión sobre los problemas y después el desprestigio, a través de su campaña de propaganda negra impulsada de origen en los medios digitales, pero también en sus propia plataformas televisivas, sugiriendo que la empresa, Interjet, era insegura y estaba al borde de la quiebra.
En total, se estima que Aeroméxico contrató a más de 500 sobrecargos provenientes de Interjet a lo largo de 2019. El objetivo final de esa decisión no era cubrir plazas vacantes para operar sus vuelos. Lo que la empresa buscaba era provocar una crisis operativa en Interjet, impedir que sus aviones despegaran y así debilitarla económicamente hasta provocar su retiro del mercado, lo que le permitió absorber la enorme mayoría, casi la totalidad, de sus rutas y turnos de despegue, conocidos como slots.



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