La Francia de Macrom se convulsiona
Reporte y seguimiento de las protestas en Francia iniciadas por los estudiantes

Alejandro Envila Fisher
Una protesta de maestros en una sola escuela derivó en un movimiento estudiantil que hoy aglutina todo el descontento de grupos sociales diversos, sindicatos de burócratas, bachilleres, padres de familia y universitarios, en contra de la austeridad decretada desde el gobierno y del libre comercio ampliado con el acuerdo con el Mercosur.
El país galo vive una nueva protesta masiva que rebasa la tercera semana, se acerca al mes de duración y su intensidad no disminuye, más bien crece y se generaliza. El nuevo movimiento, de nuevo encabezada por los estudiantes, esta vez de bachillerato, pero aderezada con la presencia de sindicatos y otros grupos sociales, además de políticos profesionales que buscan sacar provecho de las banderas ajenas, inició con una huelga general de profesores en el liceo Saint-Exupéry de Créteil, al sureste de Paris, pero ha crecido ya hacia otros sectores de la vida social y económica de Francia. La causa era Una huelga de profesores para denunciar la falta de personal docente (matemáticas, francés, historia) y de recursos en las escuelas, a lo que los estudiantes se sumaron el mismo día.
En cuatro días, para el 21 de septiembre, las protestas habían escalado a bloqueos que se extendieron a través de toda la circunscripción administrativa denominada la Academia de Créteil, que abarca toda la zona metropolitana de Paris, y después a nivel nacional en demanda de mejores condiciones de infraestructura, grupos menos saturados y soluciones con la plataforma Parcoursup
La justificación original de las protestas estudiantiles en Francia está principalmente en el insuficiente financiamiento de la educación pública, los recortes presupuestarios y el profundo deterioro de las condiciones escolares a decir de los estudiantes del nive secundaria-bachillerato.
Las causas originales
• Falta de recursos y profesores: Los estudiantes denuncian escasez de personal docente motivada por bajos salarios y condiciones laborales precarias.
• Aulas masificadas. Hay un alto nivel de hacinamiento en los institutos y centros educativos. Tener 35 alumnos en un salón y atendiudos por un profesor, es cxonsiderado como masificación por los estudiantes franceses.
• Infraestructura deteriorada. Los jóvenes que integran el núcleo de la protesta reclaman el deterioro y mal estado, derivados de la falta de inversión en el mantenimiento de la infraestriuctura física, de los edificios académicos.
• Problemas con el acceso a la educación superior. El asunto no es nuevo y en el contexto de la protesta por las alas condiciones materiales de los bachilleratos, ha resurgido el descontento contra el sistema de selección Parcoursup, para acceder a la educación superior. Este esquema es criticado por generar dificultades para el ingreso, discriminación y por no respetar las preferencias de los estudiantes.
• Antecedentes acumulados: El malestar se arrastra desde la pandemia de COVID-19 y se suma a otras medidas de austeridad general en el país, que han provocado la confluencia de sindicatos y otros sectores sociales con los bachilleres.
La evolución y la suma de actores
Lo que comenzó como una protesta de alumnos de secundaria (lycéens) se ha transformado en un amplio frente de descontento social. Diversos sectores sindicales, laborales y políticos se han sumado formalmente a las movilizaciones estudiantiles en Francia.
Sector Educativo y Laboral (Sindicatos)
Estudiantes Universitarios. Las organizaciones y sindicatos del sector universitario (como la Union Étudiante) se adhirieron rápidamente. Campus enteros, como el de la Universidad Paris 8 en saint-Denis, cerraron sus puertas en solidaridad con los manifestantes.
Sindicatos de Profesores y burócratas. Grandes centrales sindicales de la educación y de empleados gubernamentales (la FSU, FNEC FP-FO y la CGT) convocaron a huelgas y asambleas en sus centros de trabajo. Los docentes apoyan la exigencia de inyectar 10,000 millones de euros al sistema educativo y denunciar las políticas de austeridad presupuestaria.
Asociaciones de Padres de Familia. También se han integrado activamente a las marchas para respaldar las quejas por las malas infraestructuras y la falta crítica de profesores sustitutos.
Otros Sectores Sociales
Trabajadores de otros gremios. Coincidiendo con la agitación estudiantil, sectores de la pequeña infancia, la química, la energía (como empleados de TotalEnergies) y hasta los bomberos se han sumado a las jornadas de lucha. El punto de confluencia entre grupos está en los recortes presupestales del gobierno de Emmanuel Macron.
Agricultores. Organizaciones del campo, como la Confédération Paysanne (CP) también han participado de forma activa y estratégica. La CP se han convertido en el puente principal entre el sector agrario y el movimiento estudiantil. Ha llamado a sus agremiados a utilizar sus tractores para reforzar y extender los bloqueos estudiantiles a otras zonas del país. Esta acción ha elevado exponencialmente la capacidad de paralización del movimiento a nivel nacional. Su implicación ha sido clave para transformar una protesta puramente escolar en una crisis social multisectorial generalizada que abarca desde las universidades hasta las zonas rurales de Francia.
Fuerzas Políticas.
El Nuevo Front Populaire (NFP). Los partidos de la coalición de izquierda han respaldado en bloque al movimiento estudiantil.
La France Insoumise (LFI). El partido liderado por Jean-Luc Mélenchon ha sido el más vocal en redes sociales y calles, llamando metafóricamente a "tomar la Bastilla" junto a los jóvenes. Figuras políticas locales del partido, como el alcalde de Saint-Denis, Bally Bagayoko, se han hecho poresentes para “dar apoyo político” y exigir disculpas del Gobierno por la represión policial.
Partidos Socialista y Comunista. Han sumado sus estructuras para canalizar las demandas estudiantiles dentro del debate parlamentario sobre el presupuesto nacional.
